Desde un tiempo a esta parte vengo escuchando y leyendo en sentencias y autos, explicaciones sobre los informes de parte, por parte de jueces, o ilustraciones en los juicios.
Estas afirmaciones me parecen debidas al desconocimiento del que las realiza y, lo más grave, es que estos son jueces y fiscales, están produciendo un daño a la propia justicia.
En primer lugar los psicólogos estamos sujetos a un código deontológico y a una constitución que debemos cumplir. Existen además, unos protocolos en los informes y en la realización de los análisis de credibilidad que realizamos. Algo que por cierto no han estudiado los jueces, que tienen entrevistas con menores, basan sus sentencias en credibilidad, cuando no la han estudiado, por lo que no es nada científico sino la experiencia social lo que aplican, y visto lo visto, es grave. Recuerdo que los que nos dedicamos a la salud somos los médicos, psiquiatras, psicólogos. Es ilógico que jueces valoren sobre lo que desconocen.
Las leyes suponen la presunción de inocencia, aunque en esta sociedad Española, al parecer se vulnera, y con ello los derechos humanos en este país. La presunción de inocencia presupone que todo el mundo es bueno, mientras no se demuestre lo contrario, y un informe de parte, bien realizado, debe ser válido. Por que de lo contrario, los jueces deberían condenar, porque se daña a personas y en muchas ocasiones a niños.
Lo que es vergonzoso es que los organismos sean corporativistas, algo que por supuesto no soy, entiendo que muchos psicólogos actúan desde la desvergüenza y ustedes, señores jueces y el propio colegio, deben estar para condenarlos. Empezando cuando denuncié a un psicólogo, de los que ustedes llaman neutral y está protegido por el sistema, cuando afirmaba “a pesar de que la niña estaba siendo abusada y maltratada por su madre que permaneciera con ella” ó “que afirmar con 17 informes neurológicos, y discapacitado mentalmente, que es muy inteligente” y por afirmar que no es ético ó profesional no sólo que no tenga efecto esta barbaridad, sino que me abran expediente.
Es cierto que en juicios muchos compañeros mienten y nada les pasa y muchos de ellos son los a los que ustedes llaman “imparciales”.
Lo dramático del tema es que ustedes no procedan, lo absurdo es que, en un juicio, se diga que un informe no es objetivo, cuando sólo se valora la información de tu cliente y hablas de sus capacidades –para valorar una custodia compartida hay que valorar tu parte como buena, después ya valorarán la otra-. Si un informe no es objetivo denúncielo, pero no digan que no lo es por ser de parte. El sistema, es cierto, está corrupto, pero son ustedes, jueces, los que dejan la mierda en la sociedad.
Valorar que el informe realizado en Noja no es objetivo porque es de parte, es de vergüenza, porque el mismo implicado ha reconocido agresiones físicas a los menores y ustedes no sólo no han defendido a los menores, como marcan los derechos del menor, sino que realizan valoraciones sin mirar el informe, desde el desconocimiento, y lo que es más grave, desde la desprotección de unos niños. Curiosamente en el presente caso de Noja valoran bueno el trabajo del médico forense, cuando ha realizado análisis de credibilidad para lo que no está capacitado, y a eso se le llama intrusismo y las pruebas que realizó desde Madrid, sus compañeros del médico, le dicen que ha sido mal realizado. Aunque a lo mejor también es verdad que ustedes tienen más conocimientos médicos y psicológicos, por ser jueces.
A lo mejor le tengo que explicar a ustedes la ley de violencia de género, ¿miramos los procedimientos que llevan ustedes?, seguro que por insultos han condenado, por hechos realizados hace años sin demostración y con la única prueba del acusador le sirven para condenar y a eso le llaman ustedes “ser objetivo”. Si un acusado es denunciado por su mujer, directamente va a la cárcel ó al calabozo, no hace falta recordarle las cifras nacionales, si en su lugar es a un niño el que denuncia, que más da. Sinceramente desde el punto de vista de un ciudadano da vergüenza.
Cómo unos guantazos –reconocido por el acusado- a unos niños en una clase, niños que están en formación y educándose, se considera como forma correcta sin repercusión alguna, y un insulto ó una supuesta agresión –que ha sido supuestamente realizado en el ámbito privado- y creída por la declaración de una parte, exista condena de cárcel. Esos jueces, fiscales, abogados, psicólogos que permiten ese tipo de barbaries habría que ver que opinan si fuese realizado hacia ellos ó hacia sus hijos.
Sinceramente, es difícil entender la “justicia” porque en principio al parecer se trata de ser justos, pero para ello, como marca el artículo 14 de la constitución, debemos ser tratados iguales y claro los niños no protestan, es la invisibilidad de sus daños, de sus maltratos sociales e institucionales.
¿Condenaran ustedes a esos niños cuando de mayores peguen a alguien?, ¿Piensan que con esas sentencias ó autos tendrán valor moral ó ético?, ¿Esa es su ley de igualdad, la ley de igualdad de nuestros políticos?
Vayan ustedes al padre de Mari Luz ó al de Marta, siéntanse en sus pieles y por favor hagan su trabajo y a los demás déjennos hacer el nuestro.
Antonino Machancoses Herrera













